El desafío
El escritorio anterior de Mercado Público no priorizaba la información según las necesidades reales de los proveedores. Los usuarios debían buscar manualmente datos críticos para sus negocios, generando fricción y pérdida de tiempo en su operación diaria.
Proceso de diseño
Investigación
Se realizaron entrevistas en profundidad con proveedores para entender sus flujos de trabajo, necesidades y puntos de dolor con el escritorio existente. Esta etapa permitió identificar qué información era realmente crítica para sus negocios.
Diseño y prototipado
Con los hallazgos de la investigación se diseñó un nuevo escritorio organizado por criticidad: de lo más urgente e importante para el negocio del proveedor, a lo menos crítico. El prototipo fue iterado en base a feedback continuo del equipo y usuarios clave.
Testing
Se realizaron sesiones de testeo con usuarios reales para validar la nueva propuesta, comparando el escritorio viejo versus el nuevo en términos de eficiencia y satisfacción.
Resultado
Escritorio viejo vs. nuevo
El rediseño introdujo una organización visual clara que permite al proveedor identificar de inmediato sus acciones pendientes y oportunidades de negocio, sin necesidad de navegar entre secciones.
5 secciones principales
El nuevo escritorio se estructura en 5 secciones ordenadas por criticidad para el negocio del proveedor, asegurando que la información más relevante esté siempre visible al inicio.
Al revisar la data, detectamos que empresas grandes podían recibir hasta 100 notificaciones diarias. Sin distinción de criticidad, acciones urgentes —como órdenes de compra pendientes o licitaciones por cerrar— se perdían entre avisos informativos. La solución fue dividir la sección en dos: Acciones pendientes, con lo que requiere respuesta inmediata, y Notificaciones, con el resto del flujo informativo.
Piloto y validación en producción
Una vez lanzado el piloto, se monitoreó el uso real de la plataforma mediante Hotjar, analizando mapas de calor y grabaciones de sesión para entender cómo los proveedores interactuaban con el nuevo diseño.
Complementariamente, se implementó una encuesta de salida para recoger la percepción directa de los usuarios sobre su experiencia con el nuevo escritorio, permitiendo identificar áreas de mejora continua.